La Conferencia sobre el Cambio Climático, COP26, que finalizó el 13 de noviembre con la adopción de un acuerdo entre las partes que, según el Secretario de la ONU, António Guterres, “refleja los intereses, las contradicciones y el estado de la voluntad política en el mundo actual”[1], ha fijado ahora el foco de atención a cuáles son las esperanzas y compromisos actuales de los países del mundo respecto a la conservación de la biodiversidad del planeta, agenda que será vista en la próxima Conferencia de la ONU sobre Biodiversidad (COP15) de manera presencial el próximo 25 de abril hasta el 8 de mayo de 2022, en Kunming, China.

De acuerdo con un reciente estudio de la revista Conservation Letters [2], como detalla Nicolás Bustamante para el diario El Espectador, el uso de los recursos naturales que ha ido creciendo exponencialmente a la par con el desarrollo económico mundial, con los altibajos que produce, “está generando una pérdida de biodiversidad a escala global a un ritmo tal que, si no se toman medidas inmediatas, las consecuencias pueden ser irrevocables para nuestro planeta”. Con estas conclusiones que hace el reporte de la revista, que se dedica a realizar informes sobre descubrimientos científicos a través de investigaciones empíricas y teóricas sobre las implicancias de la conservación de la diversidad biológica, se hizo un llamado para que los líderes mundiales puedan tomar las decisiones políticas en materia ambiental necesarias para reconsiderar las agendas políticas modernas que tomen en cuenta el impacto del desarrollo económico con la pérdida de la biodiversidad que, como recordamos, ofrecen una gran variedad de beneficios a la supervivencia de todas las especies del planeta, incluyendo a los seres humanos.

A partir de estas preocupaciones que son constantemente expuestas por investigaciones y reportes científicos a lo largo de los años, es que la próxima COP15 debe ser tratada con la urgencia que le corresponde, pues los resultados de la ya finalizada COP26 no ha conllevado, hasta ahora, a generar el cambio requerido para hacer frente al cambio climático, en tanto el mismo Secretario General, como fue expuesto previamente, ya ha recalcado que no se han conseguido los objetivos esbozados para dicha conferencia, concluyendo que aun existen desafíos por debatir respecto a los efectos del cambio climático y la toma de decisiones políticas en el mundo.

Es por ello que el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUD) reconoce la importancia de abordar el cambio climático respecto a sus efectos en la naturaleza en la agenda que será vista en la próxima cumbre, lo que significaría incluir en los próximos debates los siguientes puntos ¨[3]:

  • Que las negociaciones que busquen generar el cambio de rumbo necesario para la transición ecológica global sean vistas con mayor ambición por parte de los líderes mundiales, que incluye generar mayor interés por parte de los agentes económicos del mundo para lograr los objetivos propuestos en el marco de la protección de la biodiversidad global en los años porvenir.
  • Que todos los sectores de la sociedad y la economía mundial, incluyendo el sector privado, puedan ser incluidos como parte del debate, como una forma de generar mayor acción, de la manera más eficaz, construyendo una mejor relación entre todos los ámbitos de la política moderna, de tal manera que se generen mayores compromisos de acción a largo plazo, sobre todo recogiendo la importancia de los agentes económicos como parte de los pilares para la futura COP15.
  • Se debe garantizar los recursos financieros necesarios y disponibles, sobre todo para que los países en desarrollo cumplan con los compromisos internacional suscritos, fuentes de financiamiento que deben provenir de distintos flujos financieros que provengan de una variedad de fuentes, que incluya sobre todo el compromiso de los países desarrollados quienes aún tienen el compromiso de poner a disposición montos de financiación adecuados que suscribieron en otros acuerdos.
  • Se requiere mayor toma de decisiones de solución basadas en la misma naturaleza, que fomente la mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático, en el marco de la protección de la biodiversidad a largo plazo, en el que se deben discutir planes necesarios que generen, o ayuden a garantizar, mayor resiliencia de los ecosistemas en el contexto de la crisis climática.
  • Se requiere total transparencia sobre las medidas que se adoptarán, incluyendo todos los puntos de agenda discutidos, que se tendrán que exponer a través de la compilación de informes que son producto de los compromisos de los países en la cumbre, que debe representar la “consecución de los objetivos y metas en materia de diversidad biológica”.

Éstos son solo algunos de los puntos que se tienen que mejorar de cara a la próxima cumbre COP15, que debe tomar en cuenta las falencias de la pasada Conferencia del clima, que si bien ha formulado un avance en la lucha contra el cambio climático y la resiliencia de los pueblos, aún contiene una larga lista de desafíos por cumplir, considerando el contexto de urgencia climática y ecológica por la que estamos atravesando, por lo que la Cumbre de la Biodiversidad debe ser el peldaño para evitar la pérdida de nuestra tan rica biodiversidad, que garantiza nuestra supervivencia.

Referencias:

[1] Naciones Unidas (2021). La COP26 se cierra con un acuerdo climático “de compromiso”, pero insuficiente, dice António Guterres. Fecha de consulta: 23 de noviembre de 2021.

https://news.un.org/es/story/2021/11/1499972

[2] Nicolás Bustamante (2021). “El crecimiento económico va en detrimento de la biodiversidad”. El Espectador. Fecha de consulta: 23 de noviembre de 2021.

https://www.elespectador.com/actualidad/el-crecimiento-economico-va-en-detrimento-de-la-biodiversidad/

[3] PNUD (2021). Climate and nature: what Glasgow could mean for Kunming. Fecha de consulta: 23 de noviembre de 2021.

https://www.unep-wcmc.org/news/climate-and-nature–what-glasgow-could-mean-for-kunming