Entre el 4 y 20 de febrero del presente año se celebrarán los Juegos Olímpicos de Invierno Pekín 2022, siendo Pekín la primera ciudad en ser sede de los Juegos Olímpicos tanto de verano como de invierno. Sin embargo, a pesar de la gran expectativa que traen los Juegos, y más su organización durante la aún presente pandemia de la COVID-19, ha surgido preocupación la medida tomada por los organizadores de usar nieve artificial para garantizar que esta no falte en el desarrollo de los Juegos.

Solo las zonas para el desarrollo de las competencias están siendo cubiertas de nieve. Fuente: The Times

Zhangjiakou y Yanqing, ubicadas al noreste de Pekín, serán los lugares en donde se celebrarán las pruebas de snowboard, esquí de fondo, saltos de esquí, esquí alpino y eslalon. [1] No obstante, ambas zonas son de clima seco y, por ende, presentan pocas lluvias, lo cual dificulta la presencia de nieve, y mucho menos la necesaria para la magnitud del evento. Este problema y sus posibles riesgos fueron evaluados por el Comité Olímpico Internacional (COI) durante la candidatura de Pekín pero de todas formas fue elegida como sede.

El COI ha elogiado a los organizadores de los Juegos por recurrir a expertos y estrategias que garanticen la conservación y reciclaje del agua utilizada para la fabricación de nieve y otros fines. [1] En cambio, Carmen de Jong, profesora de Hidrología de la Universidad de Estrasburgo, considera que los impactos van más allá de tales estrategias. Si bien se ha señalado que los Juegos requerirán 185 millones de litros de agua para generar la nieve artificial [2], De Jong considera que se necesitarán aproximadamente 2 000 millones para cubrir las áreas necesarias para las competencias y el transporte de sus implementos. [3] Asimismo, ello ya presenta un impacto negativo en las reservas naturales de la región ya que se han eliminado 1 100 hectáreas para la construcción de las sedes.

No es la primera vez que los Juegos de Invierno se realizan con nieve artificial, esta también se utilizó en los Juegos de Lake Placid (1980), Vancouver (2010), Sochi (2014) y Pyeongchang (2018); sin embargo, solo en el último se utilizó nieve artificial casi también en su totalidad. [1] Es preocupante que su uso se vuelva una tendencia para los siguientes Juegos Olímpicos y se reemplace la nieve natural de las regiones por una artificial que puede ser más que nada perjudicial. Además, ello solo lleva a ignorar la crisis climática alrededor del mundo y el problema de la pérdida de las zonas nevadas que ello conlleva.

Referencias:

[1] INDEPENDENT EN ESPAÑOL (2022). Los Juegos Olímpicos de Invierno y el verdadero costo de la nieve artificial que domina nuestras pistas. https://www.independentespanol.com/deportes/juegos-olimpicos-invierno-nieve-artificial-b2004488.html

[2]EL ESPAÑOL. (2022). Unos JJOO de Invierno sin nieve natural: Pekín usará 185 millones de litros de agua para tenerla artificial. https://www.elespanol.com/deportes/juegos-olimpicos/20220127/jjoo-invierno-sin-natural-pekin-millones-artificial/645435795_0.html

[3] DW. (2022). Juegos Olímpicos de Pekín 2022: nieve artificial y daños al medioambiente. https://www.dw.com/es/juegos-ol%C3%ADmpicos-de-pek%C3%ADn-2022-nieve-artificial-y-da%C3%B1os-al-medioambiente/a-60614903