En el año 1549 se produjo el azúcar por primera vez en el Perú, sembradas en la encomienda de Chicama y traídas desde México por el conquistador Diego de Mora, las primera cañas de azúcar llegaron para instalarse con sólidez y quedarse en tierra peruana.

Es sabido que, el azúcar como producto agroindustrial tiene como base la producción de caña de azúcar. Actualmente la costa peruana, tiene las condiciones climáticas y de suelo idóneas para su cultivo durante todo el año. De acuerdo al MINCETUR, el Perú posee el mayor rendimiento a nivel mundial en la producción de caña de azúcar [1]. Es más, este producto ocupa el cuarto lugar dentro de los cultivos agroindustriales importantes en el grupo de los cultivos con destino industrial. En ese sentido, la caña de azúcar resulta económicamente rentable para el Perú y atractiva a los ojos de otros países que importan este producto. 

Sin embargo, ¿también es rentable ambientalmente? Lo descubriremos en el siguiente artículo.

De caña de azúcar al azúcar: la contaminación en el proceso

Para la obtención del azúcar como se le conoce comúnmente, la caña de azúcar pasa por un largo proceso que genera impactos ambientales negativos.

En la etapa de molienda, se producen emisiones a la atmósfera  como el humo, los gases de combustión en las calderas, partículas de carbón y las partículas de bagazo. Entre estos es importante destacar que, los gases de combustión contienen principalmente CO2 y otros gases que contribuyen de manera activa al efecto invernadero, y en consecuencia al calentamiento global y también a otros fenómenos climáticos como la lluvia ácida [2].

En la etapa de lavado de la caña de azúcar, es exorbitante la cantidad de agua que se utiliza pues incluye el lavado del carbón animal y carbón activo, el suministro de agua de las calderas, soluciones del proceso,  , lavado de los filtros, para el intercambio de iones en el enfriamiento sin contacto, para compensar las pérdidas en la alimentación de la caldera, para la ceniza volante y para el lavado de los pisos donde se realiza todos los procesos. Además, esta agua en muy pocas ocasiones es tratada antes de ser vertida en los ríos o arroyos, de modo que, provoca una contaminación para las comunidades aledañas causandoles diversas enfermedades [2]. 

La etapa de la la quema de los campos cultivados de caña de azúcar tiene diversos y graves impactos ambientales.  La más notoria visualmente es la contaminación del aire, a través de los humos ya que emite al aire, monóxido de carbono, hidrocarburos y óxido de azufre. La ceniza y el humo generado afecta a las poblaciones aledañas, a los animales, y en general a todo el ecosistema que se ve afectado por este. Un dato importante es que, esta ceniza es conocida como tizne y se desplaza según la velocidad del viento. 

Según Molina “la quema de la caña de azúcar antes y después de la cosecha, se encuentra junto a otros factores como causa del deterioro de la calidad del aire” [2]. En ese mismo sentido,  Ripoli  señala que, esta actividad de quema aumenta los índices de emisiones de gases a la atmósfera provocando efecto invernadero [2].  Eso no es todo, la adopción de la quema antes de la cosecha para facilitar este trabajo y de la quema de los residuos para facilitar las labores post-cosecha, generan un impacto ambiental negativo sobre todo en las poblaciones asentadas alrededor de las áreas de cultivo de la caña de azúcar pues afecta su salud.    

Asimismo, esta durante esta etapa de quema, la pérdida de nitrógeno en la tierra es altísima, por lo que disminuye la población de microorganismos y el material orgánico del suelo. En este punto cabe resaltar el rol fundamental que desempeña la lombriz de tierra para la preservación de la tierra en la que se va a cultivar la caña de azúcar. De igual manera, las quemas provocan la pérdida de biodiversidad y desestabilidad natural puesto que los ciclos de la naturaleza se ven interrumpidos abruptamente con la quema.  

La realidad de la industria Azucarera en LAREDO- TRUJILLO: 

La actividad azucarera causa estragos en la calidad del aire de la ciudad de Laredo, ubicada en la provincia de Trujillo, al norte del Perú. 

De acuerdo a una investigación realizada sobre Impacto Ambiental Ocasionado por la Quema de la Caña de Azúcar en Laredo – Trujillo, se encontró que la quema de la caña de azúcar representa una importante fuente de contaminación en el distrito de Laredo y sus zonas aledañas, debido a que la atmósfera de Laredo recibe emisiones de gases y partículas, producidas por industrias especialmente la azucarera. Según la investigación, las principales fuentes de contaminación en la ciudad de Laredo son las fuentes fijas como la Empresa Agroindustrial Laredo y la Empresa de Tableros Peruanos S.A., y  las fuentes móviles la constituyen el parque automotor [1]. 

Además, se han generado muchas controversias por la actividad azucarera en la zona. Por citar un ejemplo, en mayo del año 2000 el alcalde de Laredo, Miguel Chávez, anunció que se multaría a Agroindustrial Laredo S.A.A. con una sanción de 30 a 35 UIT por provocar una “lluvia de cenizas”, ocasionada por la quema de la caña en campo [1]. Así, se puede ver que los problemas ambientales ocasionados por la actividad azucarera son reales y afectan principalmente a quienes residen cerca de la industria. 

Conclusión

El proceso para obtener el azúcar, es costoso ambientalmente y afecta a todo el ecosistema que rodea el lugar de producción. El problema incluye no sólo la quema de caña de azúcar sino también el moliendo y la etapa de lavado. Es necesario el trabajo en equipo entre los diversos actores involucrados como son el sector público y privado para encontrar una solución más amigable con la naturaleza y la población aledaña. Tanto el factor económico como el ambiental son pilares fundamentales para el desarrollo digno de la vida natural y humana. 

REFERENCIAS 

[1] Pablo Carrera, J., Loyola, E., & Iglesias, S. (2010). Impacto ambiental ocasionado por la quema de la caña de azúcar en Laredo-Trujillo. Revista Del Instituto De investigación De La Facultad De Minas, Metalurgia Y Ciencias geográficas, 13(26), 91–95. https://doi.org/10.15381/iigeo.v13i26.435

[2] Javier Morales. (2011) “Impacto ambiental de la actividad azucarera y estrategias de mitigación”. Universidad Veracruzana. (Monografía). http://www.ciama-mex.org/biblioteca/opac_css/doc_num.php?explnum_id=39