Crece la industria de centros de datos en Perú sin regulación ambiental, en medio de alertas globales por su impacto

La expansión de los centros de datos en el Perú, siendo la infraestructura clave para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y la economía digital, avanza sin un marco regulatorio ambiental específico ni lineamientos técnicos claros por parte del Estado. Así lo advierte un informe difundido por La Encerrona, que alerta sobre el crecimiento de esta industria en un contexto de alta demanda de recursos como agua y energía, pero sin parámetros públicos que evalúen sus impactos ambientales.

Según el reporte, este desarrollo ocurre en un escenario de vacío normativo y falta de control ambiental, lo que genera preocupación frente a la instalación y operación de estos centros en el país. Incluso, especialistas citados advierten que no existe un “centro de datos sostenible” en términos absolutos, debido a su consumo intensivo de recursos, lo que plantea la necesidad de establecer límites basados en el interés público y los llamados “límites planetarios”.

Alertas globales: agua, energía y residuos

Este escenario nacional se enmarca en una preocupación creciente a nivel internacional. Diversos organismos, incluidos expertos de Naciones Unidas, han advertido que la expansión acelerada de centros de datos —impulsada por la IA y las criptomonedas— puede comprometer seriamente los recursos hídricos, energéticos y los ecosistemas, incluso planteándose la necesidad de una moratoria hasta comprender mejor sus impactos.

De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), los centros de datos:

  • Consumen grandes volúmenes de electricidad, muchas veces provenientes de combustibles fósiles, contribuyendo a emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Requieren importantes cantidades de agua para enfriar sus sistemas, en un contexto global donde una cuarta parte de la población carece de acceso a agua potable.
  • Generan residuos electrónicos peligrosos, incluyendo materiales tóxicos como mercurio o plomo.

Además, el crecimiento de esta infraestructura está directamente vinculado al auge de la IA, cuya demanda energética podría duplicarse en los próximos años, presionando aún más los sistemas eléctricos nacionales.

Impactos invisibles y conflictos emergentes

Uno de los aspectos más críticos es el consumo de agua. Se estima que un solo centro de datos puede utilizar millones de litros anuales para refrigeración, lo que puede competir con el abastecimiento de comunidades locales y actividades productivas.

En América Latina, ya se reportan conflictos asociados a la instalación de estas infraestructuras, principalmente por el uso intensivo de agua, energía y territorio, lo que evidencia que la transición digital también tiene una dimensión socioambiental que debe ser abordada.

Un desafío urgente para la gobernanza ambiental en Perú

El caso peruano refleja un desafío clave: cómo compatibilizar el crecimiento de la economía digital con la protección del ambiente y los derechos humanos.

La ausencia de regulación específica plantea riesgos en términos de:

  • Evaluación de impactos ambientales acumulativos
  • Uso sostenible de recursos hídricos y energéticos
  • Transparencia en el consumo de recursos por parte de empresas tecnológicas
  • Protección de comunidades potencialmente afectadas

En ese sentido, organismos internacionales han enfatizado la necesidad de que los Estados incorporen criterios ambientales, sociales y de gobernanza en la planificación de estas infraestructuras, promoviendo estándares de sostenibilidad, uso de energías renovables y mecanismos de rendición de cuentas.

A modo de reflexión, el avance de la inteligencia artificial y la digitalización abre oportunidades importantes para el desarrollo, pero también evidencia una paradoja: la tecnología que promete soluciones para el futuro puede, al mismo tiempo, intensificar las presiones sobre los recursos naturales si no es adecuadamente regulada.

En el Perú, este debate recién comienza, pero se vuelve urgente ante el crecimiento acelerado de los centros de datos y la necesidad de garantizar que su desarrollo no se realice a costa del ambiente ni de los derechos de la población, además se espera que las entidades públicas del sector puedan tomar acciones y realizar un plan al respecto.

Fuentes de referencia

Conexión Ambiental

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