Escrito por Norma Yaneth Torres Condor estudiante de la carrera de Derecho de la Universidad Científica del Sur, miembro de la Asociación de Estudiantes y Egresados de Derecho de la Universidad Científica del Sur y del Taller de Derecho Ambiental de la Universidad de Nacional Mayor de San Marcos y ex voluntaria de la Clínica Jurídica Ambiental de la UCSUR.
El Perú es un país megadiverso que alberga un sin fin de especies de flora y fauna que habitan tanto en el área terrestre como en el medio acuático. Este último, nutrido por aguas marinas altamente productivas debe su riqueza a las corrientes de agua frías que se desplazan de sur a norte y a las aguas cálidas que provienen del sentido contrario, lo que permite fluctuaciones o el desarrollo de recursos marinos (Vitteri, 1995). De acuerdo a Yuri Hooker, cuando fue entrevistado por Carrere en el 2022, existen “más de mil especies de peces, 1018 de moluscos y crustáceos y 215 de equinodermos que viven en el mar peruano, aunque aún quedan muchas especies por descubrir y catalogar”. En ese sentido, el mar peruano es uno de los mares más ricos a nivel global; ya que, en sus aguas se puede encontrar una diversidad de recursos hidrobiológicos que sirven para el consumo humano directo o indirecto (fabricación de harina y aceite de pescado).
Hoy en día el sector pesquero es uno de los sectores económicos más importantes del Perú. Por ello, y aunado a otros factores, el Estado peruano ha formulado, diseñado y emitido una serie de instrumentos legales para su regulación con el fin de promover su desarrollo sostenido como fuente de alimentación, empleo e ingresos. Asimismo, para asegurar un aprovechamiento responsable de los recursos hidrobiológicos y optimizar los beneficios económicos en armonía con la preservación del medio natural. Entre dichos instrumentos normativos están la Ley General de Pesca y su respectivo reglamento, que son normas de alcance general aplicables a todos los recursos hidrobiológicos.
Ahora bien, otro instrumento legal que contribuye a la gestión de las pesquerías a través de principios y normas que permiten su administración conocimientos actualizados de sus componentes biológicos pesqueros específicos del recurso, es el Reglamento de Ordenamiento Pesquero (en adelante, “ROP”). De acuerdo al artículo 6 del Reglamento de la Ley General de Pesca, el texto normativo contiene los objetivos del ordenamiento y, según sea el caso, el régimen de acceso, capacidad total de flota y procesamiento, temporadas de pesca, captura total permisible, artes, aparejos y sistemas de pesca, tallas mínimas, zonas prohibidas, requerimiento de investigación y acciones de control y vigilancia. Actualmente, existe un total de doce ROPs, entre ellas nueve que son para especies individuales (merluza, anchoveta, atún, pota, bacalao de profundidad, jurel, caballa, anguila y perico) y el resto para pesquerías multi específicas o por ámbito geográfico (Tumbes, Amazonas y Lago Titicaca). Sin embargo, también existen pesquerías que no cuentan con esta herramienta de manejo pesquero, este es el caso del recurso bonito. A continuación, en las siguientes líneas se desarrollará la necesidad de implementar un Reglamento Ordenamiento Pesquero para el bonito.
El bonito (científicamente, Sarda chiliensis chiliensis) es una especie pelágica transzonal que vive en áreas de afloramiento en rangos de temperatura superficial del mar (TSM) que oscilan entre los 15° y 22° C. Es considerado uno de los principales recursos de gran importancia comercial en el país destinada al consumo humano directo. En el transcurso de los años se ha observado un incremento en su disponibilidad, debido a la dinámica del mar peruano, que asociada a la inestabilidad del ambiente y a la persistencia de las fuertes concentraciones del recurso anchoveta, el cuales la fuente de alimento más relevante para el bonito (Imarpe, 2021). Asimismo, su disponibilidad en el mar peruano es mayor durante la primavera y el verano, periodo durante los cuales se concentra en las aguas superficiales y costeras. Según afirma Chirinos (1960) respecto a su periodo reproductivo, existe desarrollo gonadal más intenso desde octubre a marzo. Cabe agregar, que este tipo de especie es capturada esencialmente por embarcaciones que pertenecen a la categoría artesanal, que emplean como artes de pesca principal el “cerco con el 83.3 % del total de los desembarques, seguido de la red cortina con el 15.3 % del total, y en menor proporción otros artes (pesca de la pinta, el curricán o pesca a la carrera) con un 1.4 %” (Imarpe, 2022, p.4).
Por otro lado, es de fundamental importancia resaltar que el bonito contribuye a la seguridad alimentaria nacional, esto a razón de que es uno de los recursos marinos más consumidos en el Perú, el cual contiene una serie de vitaminas, ácidos grasos, entre otros que benefician al buen funcionamiento de los músculos, nervios, etc. De conformidad con el diario oficial El Peruano (2018), al realizarse la Encuesta Nacional de Hogares en el 2017, se obtuvo como resultado que los hogares peruanos consumieron un total de 461,000 toneladas de pescado en estado fresco y enlatado, de los cuales se destaca el bonito con un 21.9%, jurel 20.7% y caballa 11.5%. En esa misma línea, según la nota de prensa emitida por el Produce (2019), se destacan en principio a especies como el bonito, la merluza, caballa, lisa, lorna y pota como los principales recursos que aportan a la seguridad alimentaria. De igual manera, el trabajo de investigación realizada por Gianoli (2019) en el distrito de ventanilla demostró que, entre el 2000 y el 2017, el bonito fue la segunda especie más comercializada. Por consiguiente, su relevancia es clave para la sociedad; puesto que, es fuente de proteína que favorece o beneficia a miles de familias en todo el territorio peruano.
Respecto al ámbito económico, cabe precisar que, el PBI de la industria pesquera para CHD pasó de S/ 921 millones a S/ 1 707 millones entre 2010 y 2019, lo que significó un crecimiento de 5,7% por año. La mayor contribución se dio por parte de la industria pesquera para CHI, que ha aportado S/ 2 802 millones en promedio por año. En el caso de la industria para CHD, está contribuyó con S/ 1 485 millones en promedio. Ello obedece a la variabilidad de la industria pesquera, la cual encuentra razón de ser en la disponibilidad de los recursos pesqueros (principalmente anchoveta), que está condicionado por factores climáticos como el Fenómeno de El Niño (Instituto de Estudios Económicos y Sociales, 2021).
Este pez pelágico es uno de los recursos hidrobiológicos con mayor número de desembarque después de la anchoveta, el jurel y la caballa. Los desembarques de bonito se incrementaron de manera exorbitante entre el 2015 al 2021, con un promedio anual de 90 mil toneladas y un desembarque récord en el año 2020 con 120 mil toneladas (Imarpe, 2022). En esa recta, hasta marzo del 2023, el total de desembarque ascendió a 203.6 miles de TM, 64.2 miles de TM más que el año anterior, el cual estaba destinado al consumo humano directo. El incremento en cuestión se debió al acrecentamiento de desembarque de recursos como (+300.3%), jurel (+119.2 %), caballa (+101.0 %) y bonito (+184.1 %), los cuales se vieron favorecidos por las condiciones cálidas que generó el Fenómeno del Niño Costero (Diario Oficial El Peruano, 2023)
En el 2021, se realizó la pesca exploratoria para artes pasivas y se constató un desembarque de 343 toneladas, el cual valga resaltar supera un 14% de lo señalado. Al respecto al realizar las averiguaciones, los observadores en tierra de los laboratorios Costeros de Imarpe señalaron que diversas embarcaciones desembarcaron en la noche y en madrugada, además, gran parte de los altos niveles de desembarque fueron realizados por embarcaciones de cerco de manera ilegal. De igual forma, en la pesca exploratoria para embarcaciones con redes de cerco del mismo año, se verificó que hubo un desembarque de 1213 toneladas, el cual excedió el 100 de lo constituido (Imarpe, 2022).
En líneas generales, el bonito es una especie que, no solo contribuye con la seguridad alimentaria del país, sino que, además, representa una fuente generadora de riqueza. A nivel de desembarques, ha tenido un alto crecimiento. No obstante, al no tener una norma específica que regule el recurso, su incremento puede generar impactos negativos, por ejemplo, la sobreexplotación de la especie.
Si bien existen medidas de ordenamiento pesquero del bonito como la talla mínima de captura que comprende de 46 cm, el porcentaje de la tolerancia máxima por captura incidental de juveniles que viene a ser 20 %, “veda productiva que en base a su madurez gonadal es entre octubre y diciembre de cada año” (IMARPE, 2023), límite máximo de captura total permisible (cuota de captura total), temporada y cierre de pesca, entre otros, lo cierto es que no son suficientes. Por consiguiente, es vital trabajar para establecer o formular un ROP que incluya medidas de conservación para garantizar la sostenibilidad del recurso, las cuales con conllevarían los siguientes beneficios:
(i) Promueve el aprovechamiento racional y garantiza el abastecimiento sostenible del recurso, además de proteger el ecosistema marino y salvaguardar la biodiversidad, de acuerdo con Alexis Nakandakari y Matias Caillaux de The Nature Conservancy en una entrevista realizada por la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (2019) a Adicionalmente, explican que un reglamento puede contribuir al bienestar de quienes se dedican a la actividad extractiva y a su sostenibilidad, por lo que, es una de las herramientas más importantes para la gestión pesquera en el Perú, pues asegura que la pesca sea sostenible.
(ii) Favorece que la pesquería del bonito obtenga una certificación de pesca responsable, lo que le permitirá entrar al mercado internacional puesto que tener una certificación significa que la pesquería está bien gestionada, que el recurso proviene de la pesca legal, es decir, de un país donde la normativa de pesca es sólida y se respetan los derechos humanos y que el producto está en condiciones óptimas para el consumo.
En relación con lo mencionado en párrafos arriba, el sector pesquero es un elemento estratégico para la economía del Perú debido a que genera mayores divisas después de la minería; por lo que, formular y aprobar un ROP para el bonito impulsaría mucho más la competitividad del Perú frente a otros actores internacionales ;ya que, al introducir exigencias para su aprovechamiento promueven y alientan la innovación en sus técnicas y procesos (Corona, 1994, p.402) y, por ende, la excelencia del producto.
La aprobación e implementación del ROP permitiría establecer un marco claro de actuación para los actores del sector pesquero dedicados a la pesquería del bonito. La herramienta incluirá los objetivos perseguidos, el régimen de acceso aplicable (permisos, licencia, etc), el límite máximo de captura por embarcación (cuota individual), el protocolo de control y monitoreo, la tasa de pesca, las medidas de conservación, manipulación y preservación, las áreas restringidas, el requerimiento de investigación, y otros (IMARPE, 2023), los cuales, por supuesto, correspondan al contexto de las necesidades y especificidades de la pesquería del bonito y su aprovechamiento sostenible.,
En conclusión, la pesquería del bonito no solo es una fuente importante de divisas, sino que, además, contribuye a la seguridad alimentaria del Perú. No obstante, en los últimos años, se ha evidenciado un incremento notable con respecto a su extracción, lo cual podría devenir en una sobreexplotación del recurso. El estado actual de la pesquería, explicado en líneas anteriores, obliga a que la gestión pesquera del recurso sea efectiva y exitosa, por lo que, se recalca la necesidad de un Reglamento de Ordenamiento Pesquero para el recurso bonito. De forma que, a través de él, sea posible garantizar su aprovechamiento y explotación de manera sostenible, en cumplimiento de la Política Nacional del Ambiente, las normas ambientales y pesqueras aplicables y, la Constitución Política del Perú.
Referencia Bibliográfica
Carrere M. (2020) Perú: la extraordinaria biodiversidad marina que aún espera por protección| Entrevista. https://es.mongabay.com/2020/09/peru-biodiversidad-marina-proteccion-entrevista/
Corona, R. (1994) Comercio y ambiente, armonización y sanciones en el campo multilateral en el comercio exterior. Mayo 1994. Vol. 44-Nº 5,. México. p. 402. Citado en Díaz (1998).
Chirinos A. (1960). Estudios sobre la reproducción del bonito Sarda chilensis (C. y V.) en aguas adyacentes a la costa peruana. Ministerio de Agricultura (Perú), Serv. Div. Cient. 14 (2d ed.)
Diario Oficial del Bicentenario el Peruano. (2018). Consumo per cápita de pescado crece a 14.5 kg. https://www.inei.gob.pe/media/inei_en_los_medios/28-mar-El-Peruano-7.pdf
Diario Oficial El Peruano (2023) Desembarques pesqueros crecieron 46.1% en marzo respecto al mismo mes del 2022. https://www.elperuano.pe/noticia/212006-desembarques-pesqueros-crecieron-461-en-marzo-respecto-al-mismo-mes-del-2022
Gianoli A.(2019) “Análisis de la comercialización de los principales recursos hidrobiológicos en el mercado mayorista pesquero de ventanilla durante 2000-2017” https://repositorio.lamolina.edu.pe/bitstream/handle/20.500.12996/4731/gianoli-pescetto-adriana-olga.pdf?sequence=3&isAllowed=y
Instituto del Mar del Perú (2022) INFORME SOBRE ASPECTOS BIOLÓGICOS Y PESQUEROS DE BONITO (Sarda chiliensis chiliensis) DURANTE EL 2021 Y PERSPECTIVAS DE EXPLOTACIÓN PARA EL 2022 https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/2852644/Informe%20de%20pesquer%C3%ADa%20de%20bonito%202021%20y%20perspectivas%20para%20el%202022.pdf
Instituto del Mar del Perú – Imarpe (2023) Reglas de juego en el sector pesca. https://mardelperu.pe/articulos_wikipesca/reglas-de-juego/
Instituto de Estudios Económicos y Sociales (2021). REPORTE SECTORIAL INDUSTRIA PESQUERA CONSUMO HUMANO DIRECTO Mayo 2021 https://sni.org.pe/wp-content/uploads/2022/01/30-Pesca-CHD-y-Acuicultura.pdf
Ministerio de Produccion (2019) PRODUCE: Existen más de 76 mil pescadores artesanales en el Perú.https://www.gob.pe/institucion/produce/noticias/45180-produce-existen-mas-de-76-mil-pescadores-artesanales-en-el-peru
Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (s.f.) Hacia una gobernanza marina https://www.actualidadambiental.pe/gobernanzamarina/
Vitteri (1995) La riqueza del mar peruano .https://revistas.ulima.edu.pe/index.php/Ingenieria_industrial/article/view/2704/2607
Resolución Ministerial Nº 321-2019-PRODUCE
Resolución Ministerial 018-2022-PRODUCE
