Un panel internacional conformado por doce (12) juristas, reunidos por la Stop Ecocide Foundation, presentó la definición jurídica de “Ecocidio”, un nuevo delito contra el conjunto de la humanidad y contra el planeta, que pretende ser incorporado como quinto crimen al Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI). El texto final señala lo siguiente: “A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por ecocidio cualquier acto ilícito o arbitrario perpetrado a sabiendas de que existen grandes probabilidades de que cause daños graves que sean extensos o duraderos al medio ambiente”. La definición pretende tener efectos concretos sobre la legislación internacional y sobre los propios países. Aunque, primero deberá ser discutida públicamente para alcanzar un texto definitivo para que sea presentado a los Estados firmantes del Estatuto de Roma.

“Ecocidio” esta inspirada en el concepto de genocidio, la voluntad de destruir a un grupo humano y junta la raís griega oikos (casa) y la latina cidio (matar). Diversos activistas comenzaron a utilizar el concepto en los años setenta para condenar el uso que Estados Unidos hizo durante la Guerra de Vietnam del agente naranja, un herbicida que el ejército del país norteamericano lanzó sobre las selvas asiáticas, uno de ellos fue el primer ministro sueco Olof Palme. Sin embargo, fue la activista Polly Higgins, quien trabajó para que el concepto de Ecocidio formase  parte del cuerpo jurídico reconocido por Naciones Unidas. 

Algunos de los juristas que son parte del panel de expertos, que comenzó a trabajar desde enero de 2021, son: Philippe Sands,  la jurista senegalesa Dior Fall Sow (ambos copresidentes), también por la estadounidense Kate Mackintosh, el británico Richard J. Rogers, Tuiloma Neroni Slade (de Samoa y antiguo juez de la CPI), la bangladesí Syeda Rizwana Hasan, la francesa Valérie Cabanes y el jurista hispanochileno Rodrigo Lledó, director de la Fundación Internacional Baltasar Garzón [1]. De acuerdo a Sands, el problema al que se enfrentaron los juristas fue que si escogen una definición demasiado amplia resultaría muy difícil que los países firmantes del Estatuto de Roma la apoyaran. Pero si adoptan una definición demasiado acotada, existían más posibilidades de que fuese adoptada, pero resultará casi imposible, en cambio, que un desastre medioambiental sea considerado un ecocidio [1]. Tanto los promotores de la campaña como los juristas parte del panel jurídico esperan que el delito sea incorporado lo más pronto posible dada la urgencia de la crisis climática que se vive en el planeta. Por último, Jojo Mehta, presidenta de la Fundación Stop Ecocide mencionó que, para que el nuevo delito sea incorporado en el Estatuto de Roma es necesario que firmen dos tercios de los Estados miembros de la CPI.

BIBLIOGRAFÍA

[1] Altares, G. (2021, 22 junio). Nace un delito contra el planeta: el ecocidio. EL PAÍS. https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2021-06-22/nace-un-nuevo-delito-contra-el-planeta-el-ecocidio.html