Escrito por Luis Alejandro Pebe, miembro del Consejo Editorial de Conexión Ambiental

Era cuestión de tiempo para que aparezcan personajes que desacrediten el discurso ambientalista que se está tratando de fomentar en los países. El desarrollo sostenible y el cambio climático se han logrado posicionar como tema de interés en las agendas políticas de diversos funcionarios. Sin embargo, hay dos figuras políticas que han representado el ideal contrario que se desea erradicar de la sociedad. Uno de ellos es Donald Trump, actual presidente de Estados Unidos, y el otro es Jair Bolsonaro, actual presidente de Brasil. En el presente texto, se expondrá acerca de las medidas y actitudes controversiales que han tomado ambos mandatarios en materia ambiental.

TRUMP: EL CASO NORTEAMERICANO

En primer lugar, Donald Trump anunció que Estados Unidos ya no estaría en uno de los acuerdos internacionales más importantes en lo que concierne al medio ambiente. El Acuerdo de París fue el producto final de la COP21 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático) que se desarrolló en noviembre del 2015. Este busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y, de esta forma, luchar contra el cambio climático [1]. Ergo, representa el intento de la comunidad internacional en construir un bienestar común en lo que respecta a mejorar las condiciones ambientales del planeta. No contar con uno de los países con mayor influencia en el mundo es sumamente arriesgado en términos de las relaciones internacionales [2]. Esto se debe a que los países líderes deberían incentivar a las otras naciones y no crear una atmósfera de incertidumbre o desinterés.

En segundo lugar, el actual presidente estadounidense ha retrocedido mucho en el aspecto del uso de energía sostenible al intentar eliminar el Clean Power Plan. Esta es una de las mayores medidas que se le puede destacar al gobierno de Barack Obama en materia ambiental. Este proyecto buscaba la implementación de un sistema de suministro eléctrico que utilice recursos energéticos renovables (RER) [3]. Pese a ello, el gobierno de Trump, a través de una serie de normas, trató de volver a evaluar dicho plan, ya que, acorde a su visión, solo generaba demasiados trámites administrativos innecesarios para las empresas eléctricas [4]. Sin embargo, pareciera que el actual gobernante norteamericano no llega a comprender que esto último se debe a que se cumplen con requisitos más exigentes con la finalidad de promover la sostenibilidad de energías en el país. Por ende, se requiere un poco más de tiempo en la gestión administrativa.

En tercer lugar, la gestión de Donald Trump tuvo la intención de implementar la construcción de proyectos de infraestructura que ponen en grave riesgo los espacios silvestres como es el caso del oleoducto Dakota Access con el lago Oahe. A pesar de que el actual mandatario estadounidense señala que este proyecto puede fomentar el empleo, debe tenerse en cuenta que este podría afectar gravemente los ecosistemas acuáticos, al existir el riesgo de contaminación por el petróleo que se busca transportar. En adición a lo anterior, se coloca en una situación de vulnerabilidad a los pueblos originarios como la tribu Sioux [5]. Si bien es cierto que la implementación de los proyectos generaría más puestos de trabajos en las comunidades aledañas a los mismos, el costo social es mucho más elevado, ya que implica exponer al riesgo a sus fuentes de agua y vulnerar derechos colectivos.

En julio del presente año, luego de un largo tiempo de manifestaciones y una serie de demandas de parte de la comunidad contra Energy Transfer y los organismos estatales pertinentes, el juez federal a cargo de la controversia acerca de si es peligroso o no el transporte de hidrocarburos, emitió un dictamen favorable a la opinión ambientalista, ya que ordenó una nueva evaluación técnica del proyecto, así como vaciar el crudo ya introducido en el oleoducto [6]. Al respecto, se debe precisar que para este tipo de construcciones es indispensable contar con un enfoque de responsabilidad social, puesto que ello sirve para que no se transgredan derechos y se mejore tanto el desarrollo como el crecimiento.

Por último, la gestión de Trump ha desprotegido los ecosistemas acuáticos al remover la política de prevención contra la contaminación en dichos espacios. De esta manera, se expone tanto los humedales como los arroyos a grandes riesgos de contaminación [7]. Esta es una estrategia evidente para que el sector empresarial salga favorecido ya que, si no hay un marco legal que regule y fiscalice su actividad posiblemente desmesurada, no se podrá exigir responsabilidad a las empresas por el daño de una manera rápida y eficaz al no haber supuestamente un régimen jurídico vulnerado.

BOLSONARO: EL CASO LATINOAMERICANO

En primer lugar, durante el mandato de Bolsonaro, el índice de incendios forestales ha aumentado. El Amazonas, solamente en el año 2019, tuvo más de 89 100 casos de siniestros. Ante ello, se han emitido diversas opiniones por parte de la comunidad internacional, mediante las cuales se ha hecho énfasis en la preocupación existente por la preservación de dicho espacio ecológico [8]. Sin embargo, a pesar de las altas cifras de incendios y de una creciente opinión internacional en contra de la gestión actual, el presidente de Brasil ha mantenido una postura ciertamente controversial. El actual mandatario afirmó que los bosques amazónicos son “autorregulables” gracias a las cualidades naturales que poseen. Pese a ello, en lo que va de los primeros meses del presente año, esta problemática ha aumentado exponencialmente y esto se refleja en un incremento de 24% de nuevos siniestros ocurridos en el ecosistema amazónico. Asimismo, esta cifra correspondería a una pérdida aproximada de 2544 kilómetros cuadrados [9]. Por ello, se debe exigir que se implemente un plan de control y prevención para detener este tipo de desastres a gran escala.

En línea con lo anterior, otra de las acciones del mandatario que han causado gran desconcierto general ha sido su desinterés por la deforestación en su país. Por un lado, el Instituto Nacional de Investigación Espacial de Brasil explica que la tala de árboles aumentó en un 55% respecto al año pasado en solo los primeros meses del año 2020 [10]. Esto evidencia la carencia de organismos y de un marco regulatorio que fiscalice efectivamente esta actividad, y que promueva la sostenibilidad y preservación de los bosques. Por otro lado, MapBiomas demuestra que se ha perdido casi 7 700 kilómetros cuadrados de árboles y que la mayoría es gracias al mercado ilegal [11]. Es decir, se trata de un acto ilícito que perjudica gravemente la vida silvestre y coloca en una clara situación de riesgo el Amazonas.

En tercer lugar, es posible sostener que Bolsonaro ha desarticulado el Instituto Brasileño del Medio Ambiente (IBAMA), al hacer que dicha entidad no pueda cumplir con todos sus deberes institucionales, como es el exigir la reparación a las empresas o personas pertinentes por el deterioro de los ecosistemas [12] que mayormente son causados gracias a las actividades de explotación y extractivismo que realizan. Por consiguiente, se ha disminuido la actividad fiscalizadora de las multas ambientales [13]. Si se obstaculiza esta tarea, no existe una garantía de reivindicación del deterioro causado al ecosistema. En esa línea, parece ser que hay un interés subyacente enfocado en que la institución fiscalizadora no logre su objetivo de preservar la sostenibilidad del espacio ecológico.

Finalmente, el desinterés y desprotección de Bolsonaro con relación a los pueblos originarios que habitan en Brasil es clara. El presidente de Brasil autorizó el trámite respectivo para que la Fundación Nacional del Indio (FUNAI), que es uno de los organismos brasileños encargados de la protección de derechos colectivos, no reciba una gran fuente de ingreso económico [14]. Este recorte, en cierta medida, representa la falta de apoyo estatal con relación a las poblaciones indígenas que habitan su territorio. Asimismo, coloca a estos ciudadanos en una situación de riesgo al dejar a su institución principal sin apoyo.

CONCLUSIÓN

Tanto Donald Trump como Jair Bolsonaro son el ejemplo de funcionarios con escasa (o nula) voluntad política en temas medioambientales. Por un lado, el presidente norteamericano lo demuestra al no apoyar el Acuerdo de París, al querer eliminar los planes de energía renovable, al promover la construcción de oleoductos cerca de zonas acuáticas o espacios de pueblos originarios y al quitar las políticas que previenen la contaminación. Por otro lado, el mandatario brasileño destaca por su desinterés en el incremento de incendios ambientales, el aceleramiento de la deforestación, el rechazo a la actividad principal de la IBAMA y el retiro del soporte económico a la FUNAI. Por todo lo anterior, se puede afirmar que son personajes antiambientalistas, pero con poder.

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Imagen de portada obtenida de https://www.clarin.com/mundo/fuerte-respaldo-donald-trump-jair-bolsonaro-medio-incendios-amazonas_0_nw7-yUDNN.html

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

[1] UNFCC. (s.f). ¿Qué es el Acuerdo de París?. En United Nations Climate Change News. Recuperado el 12 de agosto de 2020, de https://unfccc.int/es/process-and-meetings/the-paris-agreement/que-es-el-acuerdo-de-paris

[2] Farand, C. (4 de noviembre de 2019).  Trump begins formal US withdrawal from Paris Agreement. En Climate Home News. Recuperado el 12 de agosto de 2020, de https://www.climatechangenews.com/2019/11/04/trump-begins-formal-us-withdrawal-paris-agreement/

[3] EFEUSA. (13 de agosto de 2019). Demandan a Gobierno de Trump por desmantelar Plan de Energía Limpia de Obama. En EFE. Recuperado el 12 de agosto de 2020, de https://www.efe.com/efe/usa/sociedad/demandan-a-gobierno-de-trump-por-desmantelar-plan-energia-limpia-obama/50000101-4042690

[4] Milman, O. (1 de junio de 2017). Las (otras) cinco peores cosas que ha hecho Donald Trump por el medioambiente. En elDiario.es. Recuperado el 12 de agosto de 2020, de https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/decisiones-donald-trump-respecto-climatico_1_3369105.html

[5] Agencias y Redacción. (24 de enero de 2017). Trump ordena la construcción de un oleoducto que pone en peligro a una tribu nativa. En La Vanguardia. Recuperado el 12 de agosto de 2020, de https://www.lavanguardia.com/internacional/20170124/413660021164/donald-trump-oleoducto-obama-keystone-dakota-access-sioux.html

[6] Fortin, J & Friedman, L (6 de julio de 2020). Dakota Access Pipeline to Shut Down Pending Review, Federal Judge Rules. En The New York Times. Recuperado el 12 de agosto de 2020, de https://www.nytimes.com/2020/07/06/us/dakota-access-pipeline.html

[7] Snider, A. (23 de enero de 2020). Trump erodes water protections: 6 things to know. En POLITICO. Recuperado el 12 de agosto de 2020, de https://www.politico.com/news/2020/01/23/trump-epa-curbs-water-protections-102779

[8] Galarraga, N. (9 de enero de 2020). Los incendios aumentan un 30% en la Amazonia en el primer año de Bolsonaro. En El País. Recuperado el 12 de agosto de 2020, de https://elpais.com/sociedad/2020/01/09/actualidad/1578582797_478364.html

[9] Euronews. (12 de agosto de 2020). Bolsonaro niega los incendios de la Amazonia. Recuperado el 13 de agosto de 2020, de

https://es.euronews.com/2020/08/12/bolsonaro-niega-los-incendios-de-la-amazonia

[10] Andreoni, M & Casado, L & Londoño, E. (6 de junio de 2020). Amazon Deforestation Soars as Pandemic Hobbles Enforcement. En The New York Times. Recuperado el 13 de agosto de 2020, de https://www.nytimes.com/2020/06/06/world/americas/amazon-deforestation-brazil.html

[11] Phillips, D. (28 de mayo de 2020). Studies add to alarm over deforestation in Brazil under Bolsonaro. En The Guardian. Recuperado el 13 de agosto de 2020, de https://www.theguardian.com/environment/2020/may/28/studies-add-to-alarm-over-deforestation-in-brazil-under-bolsonaro-covid-19

[12] Pirotta, I. (23 de agosto de 2019). El autoritarismo de Jair Bolsonaro y las consecuencias de su política ambiental. En Perfil. Recuperado el 13 de agosto de 2020, de https://www.perfil.com/noticias/opinion/opinion-ignacio-lautaro-pirotta-el-autoritarismo-de-jair-bolsonaro-y-las-consecuencias-de-su-politica-ambiental.phtml

[13] Pirotta, I. (23 de agosto de 2019). Op, cit.

[14] Casado, L & Londoño, E. (19 de abril de 2020). Bolsonaro cumple sus promesas sobre la Amazonia y los indígenas de Brasil temen un ‘etnocidio’. Recuperado el 13 de agosto de 2020, de   https://www.nytimes.com/es/2020/04/19/espanol/america-latina/bolsonaro-brasil-amazonia-indigena.html